Los senadores nacionales recibirán un nuevo aumento salarial automático atado a la paritaria del personal legislativo, pasando de 10,2 a 11,5 millones de pesos brutos mensuales a partir de mayo, lo que representa un 12,5% en seis meses.
Panelistas criticaron duramente esta práctica recurrente, recordando que en 2024 se duplicaron las dietas con una "mano levantada" infame liderada por Martín Lousteau, y que en tres años sus sueldos crecieron un 1.145%, doce veces más que la inflación acumulada del 500%.
Aunque bloques como La Libertad Avanza y el de Patricia Bullrich anunciaron que rechazarán el aumento, los conductores dudan que ocurra en la práctica, como ya pasó antes donde pocos lo donaron pese a las promesas, y destacaron la baja productividad del Senado con solo cinco sesiones clave el año pasado.
Compararon con salarios de docentes, médicos y policías, mucho peores, y tildaron de "desvergonzados" y "caraduras" a los legisladores que se quejan de otros sueldos mientras se otorgan estos incrementos desproporcionados.