Las inundaciones en el sudeste de Tucumán dejaron aproximadamente 15.000 evacuados, con 4.500 personas afectadas solo en La Madrid, una localidad de 6.000 habitantes donde el agua cubrió calles, escuelas, casas y comercios enteros. El desborde del río Marapa, tras lluvias intensas de más de 300 milímetros que superaron la media habitual, impactó también departamentos como Leales, Chicligasta, Sol de Mayo y zonas de diques como Escaba y Calvizal. Dos pescadores realizaron 30 viajes en lancha para llevar agua, pan y medicamentos a los damnificados, mientras los vecinos viven bajo gacebos junto a la ruta.
El reportero Sergio Cirigliano recorrió en lancha el pueblo inundado, mostrando escuelas sumergidas, heladeras flotantes, mercadería arruinada en kioscos y pollerías, y casas con puertas y ventanas abiertas para evitar saqueos. Los habitantes perdieron todo y no reconocen su barrio, que hace días era un lugar normal con niños yendo a la escuela y gente trabajando en sus locales.
El Gobierno nacional envió solo cinco camiones con materiales a través del Ministerio de Capital Humano, pese al desastre y a que el gobernador Osvaldo Jaldo es un aliado que votó la ley bases y la reforma laboral. Un puntero del Ministerio del Interior tucumano, Darío Monteros, dio un cabezazo a un diputado de La Libertad Avanza, en un episodio que resalta la tensión.
Los panelistas criticaron la falta de asistencia federal, señalando que las provincias deben usar sus presupuestos agotados para desastres, educación y más, mientras el Gobierno central evade responsabilidad y remite a los ejecutivos provinciales. Testimonios de vecinos revelan lluvias continuas por más de un mes, evacuaciones desde el martes y la imposibilidad de rescatar pertenencias, quedándose solo con lo esencial para sobrevivir.