Las inundaciones en el sudeste de Tucumán afectaron a 15.000 evacuados, con 4.500 personas damnificadas en La Madrid, una localidad de 6.000 habitantes donde el agua cubrió calles, escuelas, casas y comercios tras el desborde del río Marapa por lluvias de más de 300 milímetros, el doble del temporal de 2017.
Los vecinos relatan desesperación: duermen bajo gacebos desde el martes, rescataron solo sillas y lo esencial, sin poder volver a sus hogares desde hace días. Carecen de agua potable, comida, medicamentos y temen enfermedades por el agua estancada, mientras la ayuda llega solo de pescadores locales y compañeros que hacen viajes solidarios.
El gobierno nacional envió solo cinco camiones, según denuncias, pese al presupuesto aprobado por el Congreso para desastres. Periodistas critican a Javier Milei y Manuel Adorni por ausentarse, priorizando un "rock show" en EE.UU., y obligan a provincias a asumir solos con presupuestos recortados en coparticipación y obra pública.
Sergio Cirigliano, reportero en terreno, confirma la angustia: autoridades provinciales insuficientes, vecinos furiosos por visitas "para fotos" y pérdida total de trabajos y pertenencias. Gobernadores como Osvaldo Jaldo, aliado de Milei, Axel Kicillof y Ricardo Quintela sufren la "tormenta perfecta" por políticas nacionales.
El agua bajó un metro pero las necesidades crecen al retroceder, exigiendo presencia estatal para recuperación que será "muy difícil" sin apoyo nacional, mientras el FMI elogia el ajuste que agrava la crisis provincial.