Un dron iraní chocó contra el piso 57 de una torre de lujo en Dubái, generando explosión y angustia entre residentes, aunque no hubo heridos ni fallecidos.
Las defensas de Emiratos Árabes Unidos no interceptaron el dron en esta zona lujosa y turística, evocando imágenes del 11-S por el impacto en altura, pese a menor escala.
Dubái sufre impactos económicos: turismo paralizado, daños en aeropuerto afectan logística de medicamentos y farmacéuticos, con India distribuyendo vacunas vía allí. También se complica aprovisionamiento de fertilizantes para Brasil y Argentina.
La guerra amenaza cadenas globales, desde petróleo en Hormuz hasta bienes transables y generación del 30% de fertilizantes en la zona.