En Tucumán, las inundaciones junto a la ruta 157 han anegado el 90% de las casas, dejando a unos 300 damnificados en un campamento improvisado con niños, abuelos y personas con discapacidad, sin saber cuándo podrán volver a sus hogares.
Una docente damnificada, cuyo marido es policía, relató la angustia de sus hijos que perdieron la rutina escolar y todo en la casa, la segunda inundación peor que la de 2017, con el agua bajando apenas un metro pero pérdidas totales aseguradas. Pasaron la noche en casa de familiares en Graneros, pero el estrés es enorme para los niños que siguen los videos por teléfono.
La afectada criticó duramente la falta de ayuda concreta del Estado: ni provincia ni Nación hicieron nada preventivo, solo cavaron el río una vez, y ayer nadie llevó comida a los varados desde la mañana. Solo vecinos particulares y Defensa Civil registran, sin asistencia institucional real del Ministerio del Interior.
Carola Suárez, desde el lugar para La Nación+, mostró el campamento con animales y niños que deberían estar en el colegio, enfatizando que los hogares son lo más preciado y esta situación tiene fecha de vencimiento por el frío próximo. Pidió ayuda en vivo, denunciando que lo devastador se podría haber evitado con obras.
La conductora Débora destacó la congoja y resignación de los afectados, insistiendo en la necesidad de obras para mitigar futuros efectos climáticos y que los medios ayuden a visibilizar para que llegue la asistencia.