Guillermo Coppola presentó para tasación el famoso jarrón del caso Coppola, regalo de una exnovia extranjera a quien conquistó lanzándole flores rosas desde un helicóptero. Contó que un exjuez lo usó para plantar supuesta droga falsa, lo que llevó a una causa armada contra él, con condenas para el juez, policías y secretario.
El jarrón le recuerda su profunda amistad con Diego Maradona, quien lo visitó el 31 de diciembre en la cárcel de Caseros. Maradona llegó con una mesa preparada con lechón, chocolates italianos, vinos y costela enviados por Coco Basile, Claudio Codina, Horacio Pagani y Mostaza Merlo. Lloraron, se abrazaron y compartieron una fiesta emotiva en prisión.
Coppola relató más detalles del encuentro: Maradona quiso quedarse cerca pese a las limitaciones de la cárcel. Evocó su relación como pareja que se amaba y cuidaba, recordando los años gloriosos en Nápoles de 1985 a 1990 con dos Scudettos, Copa Italia, Copa UEFA y el Mundial 1986 en México, donde Maradona metió el mejor gol de la historia.
Los tasadores valoraron el jarrón en 10 millones como mínimo, sugiriendo que en subasta subiría más por su historia. Coppola decidió no venderlo, se lo llevó tras cumplir su sueño de conocer al programa, tiró "10" en honor al 10 de Maradona y posó para selfies.