Las inundaciones arrasan La Madrid, en Tucumán, donde 6.000 habitantes quedaron evacuados tras un mes de lluvias intensas y temporales que dejaron calles convertidas en ríos, con agua hasta dos metros de altura en las casas.
Muchos vecinos viven desde hace dos noches en la ruta o en los techos de sus viviendas para proteger lo poco que queda, mientras pescadores como Fabián recorren en lancha las calles anegadas entregando bidones de agua, jugos, velas, lavandina y comida a quienes piden ayuda desde las plantas altas. Un vecino rescató solo tres sillas de su casa para que su familia se turne durmiendo en la ruta.
El reportero Sergio Cirigliano navega con una embarcación junto al equipo, mostrando la desolación: negocios destruidos, juguetes flotando, puertas anegadas. Fabián, emocionado hasta las lágrimas, dice que es una tristeza tremenda ver a la gente pedir cosas básicas y no poder hacer más, aunque hace lo posible.
El drone sobrevoló el pueblo a 100 kilómetros de la capital tucumana, captando familias enteras en gazebos sobre la ruta con pies mojados, otros en techos defendiendo sus pertenencias. Algunos lograron evacuarse con familiares, pero la mayoría resiste para no perder todo tras cuatro temporales similares desde 2017.
Los afectados claman por solidaridad: agua, medicamentos para ancianos, alimentos. La recuperación será muy difícil por la pérdida de fuentes de trabajo y hogares.