Las inundaciones devastadoras azotaron el pueblo de La Madrid, en Tucumán, con precipitaciones de 160 milímetros en un día, el doble de lo normal en un mes entero, obligando a evacuar a prácticamente toda la población de 3500 habitantes que quedaron varados a la vera de la Ruta 157.
El agua alcanzó hasta dos metros de altura en las casas, superando crecidas anteriores, y las autoridades rompieron secciones de la ruta para permitir el drenaje hacia la otra banquina, mientras los vecinos perdieron todos sus bienes y arman ranchos improvisados con sus perros a la espera de que baje el nivel.
Hasta el momento no llegó ayuda oficial significativa, solo micros de ciudades cercanas y apoyo entre vecinos con comida y agua; algunos se resisten a dejar sus hogares por miedo a saqueos, y una lancha que rescataba a una familia se volcó al engancharse con una manguera, recordando tragedias como la de Bahía Blanca donde murieron dos nenas.
En el panel, debatieron las causas como deforestación, falta de obras hidráulicas y planificación urbanística deficiente, criticando decisiones políticas que permiten asentamientos en zonas inundables y la falta de prevención del Servicio Meteorológico Nacional, aunque insistieron en que trabajar para evitar estas catástrofes no debería tener color ideológico.
El corresponsal Lucio mostró en vivo la situación desesperante con suelo saturado, pronóstico de nuevas lluvias persistentes aunque no intensas, y ausencia de centros de evacuados formales, mientras la gente mojada enfrenta noches a la intemperie sin refugio adecuado.