La Cámara de Panaderías alertó una caída del 45% en ventas de pan y facturas, productos básicos en las mesas familiares, debido al aumento de precios.
En una panadería porteña, los clientes compran por unidad y no por kilo: un pancito pesa unos 190 gramos, y se venden menos por la crisis económica.
La dueña mostró variedades como milonguita, flauta y hogaza, todas ricas pero caras, y bromeó sobre el consumo menguante mientras APACA y SIGBA confirman los datos anuales duros.
El pan sigue siendo el producto estrella, pero el consumo diario se reduce drásticamente.