La venta de pan cayó un 45% en la provincia de Buenos Aires durante el primer trimestre de 2026, mientras que las facturas registraron una caída del 85%, según datos de la Cámara de Industriales Panaderos y el Centro de Panaderos de Merlo.
El sector panadero atraviesa una crisis profunda por aumentos en insumos, alquileres y servicios, pero los dueños evitan subir precios por encima de la inflación para no perder más ventas, achicando márgenes de ganancia.
El pan francés subió solo un 2,4% en enero, por debajo de la inflación, lo que no compensa costos, llevando al cierre de alrededor de 2.000 panaderías y la pérdida de 16.000 puestos de trabajo.
La situación refleja el panorama complejo del comercio argentino, golpeado por pérdida de poder adquisitivo, similar a textil y otros rubros.