El consumo de pan cayó un 45% en la provincia de Buenos Aires según una asociación de panaderos, un número brutal para un alimento básico y barato como el pan, que la gente ya resignó junto con otros panificados.
En los últimos dos años cerraron 2.000 panaderías de barrio con pérdida de 16.000 empleos, mientras el consumo masivo sigue en baja con caídas de hasta 7% mensual y sin guarismos positivos desde el primer semestre de 2024. Imágenes muestran locales vacíos y carteles de se alquila en avenidas clave como Santa Fe en Capital Federal y negocios con poca gente.
Cifras oficiales del Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (IDECBA) revelan 863 locales vacíos de 15.636, la tasa de ocupación más baja desde 2022 al 90,1%, con el microcentro al 37% de vacancia y zona sur al 12%. La Cámara Argentina de Comercio detecta aumento de vacancia en los primeros meses del año.
Panelistas advierten que el bajo consumo generaliza la recesión en sectores económicos, con productores asustados por el impacto de la guerra en precios del petróleo y combustible que podría agravar la ecuación de costos y ventas.