Trabajadores de la fábrica FATE mantienen una resistencia de más de 20 días en los techos de la planta ante el cierre y falta de pago de sueldos, con familiares cenando en la puerta y haciendo colectas solidarias para comida y útiles que cuestan hasta 100 mil pesos por hijo.
El periodista Mati López entrevistó a cuñadas y parientes que acompañan diariamente, destacando cómo las familias luchan con la crisis general: subas en comida, alquileres, servicios sin aumento de sueldos, y fábricas cerrando todos los días. Los afectados alternan días de fuerza y desánimo, con realidades familiares distintas.
Algunos trabajadores prenden linternas desde los techos para mostrar su presencia, mientras otros recorren barrios pidiendo donaciones. Se extendió la conciliación obligatoria por cinco días, con posible audiencia la próxima semana, pero insisten en que la planta abra.
Lucas Moa, empleado desde 2019, confirmó que esperan resolución el miércoles próximo y piden simplemente reabrir la fábrica para volver a trabajar.