Trabajadores de la fábrica FATE resisten más de 20 días en los techos de la planta ante el cierre repentino sin pago de sueldos, mientras la empresa Madanes y Quintanilla enfrenta críticas por no demostrar pérdidas en un preventivo de crisis rechazado en 2024 por el gobierno.
Los operarios, con sueldos congelados desde diciembre de 2024 y promedios de 700.000 pesos por quincena para veteranos de 35 años, denuncian llamadas extorsivas de la patronal que amenazan con recortes del 30% vía reforma laboral y pagos en cuotas. Familiares organizan colectas solidarias en el Barrio FATE y otras fábricas como Mondelez.
En entrevista, Lucas Moa y otros relatan turnos extenuantes de lunes a sábado en mantenimiento, cierre en el día 24 de un anual costoso con repuestos importados y máquinas listas para producir, y planes de contratar nueva mano de obra con contratos precarios. Un compañero mecánico rechazó oferta de Bridgestone por 800.000 pesos mensuales en 48 horas semanales.
Los trabajadores cuestionan el derecho del empresario a tirar 900 familias a la calle sin ayuda estatal o municipal, defendiendo que FATE no genera pérdidas y exigiendo indemnizaciones justas según antigüedad, en medio de 15 meses sin aumentos salariales.