Violentos tornados generaron daños masivos en infraestructuras, árboles y vehículos en estados como Indiana y Texas de Estados Unidos. Reportes indican granizo de más de 8 y 10 centímetros de diámetro que destruye todo a su paso.
Imágenes muestran actividad eléctrica impresionante con rayos ramificados que iluminan tornados nocturnos, haciendo visible el vórtice rotando sobre tierra. Alarmas suenan para alertar a la población ante la severidad del fenómeno.
Estados Unidos lidera en tiempo severo por la intensidad de sus tormentas, superando incluso a Europa y Argentina en algunos casos.