Un intenso temporal de lluvia, viento y granizo azotó prácticamente toda la provincia de Tucumán, inundando casas y arrasando barrios en varios pueblos y ciudades.
Las autoridades suspendieron las clases en todo el territorio tucumano durante toda esta semana. Las imágenes muestran el agua ingresando a las viviendas y destruyendo todo a su paso.
La alerta amarilla escaló hoy miércoles a alerta naranja, lo que implica una caída de agua todavía mayor y consecuencias peores que se esperan en la región.