El gobierno de Pedro Sánchez aprobó por decreto un sistema de salud universal en España que incluye atención gratuita a extranjeros no residentes, incluso los que ingresaron ilegalmente, similar a políticas previas en Argentina.
La medida incorpora a inmigrantes irregulares, generando críticas de la oposición que acusa al gobierno de convertir España en una ONG financiada por contribuyentes españoles y residentes extranjeros que aportan impuestos.
En paralelo, Sánchez lanzó HODIO, una plataforma del Observatorio contra el Racismo y la Xenofobia para medir discursos de odio y polarización en redes sociales, prometiendo transparencia y datos sistemáticos sobre su evolución.
Los panelistas cuestionan la iniciativa como herramienta para censurar críticas al gobierno, destacando la polarización promovida por Sánchez vía corrupción y división, aunque reconocen necesidad de controlar racismo y antisemitismo, prefiriendo intervención judicial post-hecho en lugar de control estatal previo.