Raúl contó su historia de cómo comenzó con vicios desde joven, influenciado por sentimientos amorosos, empezando con marihuana y escalando a cocaína por diversión, lo que lo llevó a infidelidades y gritos desesperados en la calle.
Tras una invitación a la Iglesia Universal, se alejó por cinco años, perdiendo trabajos por consumo en el lugar y situaciones amorosas, hasta que buscó ayuda en un brujo entregándole foto y datos personales, lo que empeoró su vida con deudas triples.
Raúl describió cómo su vida cayó en picada, consumiendo noches enteras y pasando días en mal estado, destacando las puertas malas que abrió al comenzar con algo negativo.