Estados Unidos desplegó el sistema antimisiles Patriot en Turquía para reforzar la defensa aérea ante misiles iraníes cayendo en territorio turco, en el contexto de la guerra de 11 días entre Israel, Irán y aliados como Hezbollah.
Israel bombardeó cuarteles y almacenes de Hezbollah en Beirut y Tiro con armas de precisión, mientras la OTAN se involucra indirectamente al defender a Turquía, su miembro. El sistema Patriot, uno de los más avanzados, detecta e intercepta misiles balísticos de corto alcance, misiles de crucero y drones hasta 15 km de altura y 35 km de distancia, aunque no hipersónicos rusos como el Oresnik de Putin.
Una batería Patriot cubre entre 100 y 200 km², con 6-8 lanzadores cada uno portando hasta 16 interceptores, operados por solo tres soldados desde un centro de comando móvil. Se comparó con la Cúpula de Hierro israelí, que falló ante ataques masivos iraníes, y se cuestionó la disponibilidad de EE.UU. ante demandas de Ucrania y otros países.
Manuel Castro explicó las versiones MIM-104 y AN/MPQ-53, destacando su uso hasta 2040 pero limitaciones contra drones kamikazes usados como señuelos.