32 países productores de petróleo, tras reunión del G7, decidieron sacar 400 millones de barriles de sus reservas estratégicas para contener el alza de precios provocada por el conflicto bélico en Oriente Medio.
Irán amenazó con ataques a depósitos y refinerías, elevando el barril potencialmente a 200 dólares. Hoy atacó con drones una refinería en el puerto de Salalah, Omán, generando un incendio en tanques de combustibles sin víctimas, aunque varios drones fueron derribados. También falló en Arabia Saudita. El sultán de Omán condenó los ataques.
En el Estrecho de Hormuz, clave para el 20% del petróleo mundial, Irán impactó un buque tailandés que se incendió y dañó otro japonés. Israel enfrenta misiles y drones iraníes, mayormente interceptados, con sirenas en Tel Aviv. Estados Unidos destruyó 16 buques iraníes que minaban la ruta.
Israel intensificó ataques en Líbano contra Hezbollah, proxy de Irán, en suburbios de Beirut tras venganza por asesinato de líder iraní. Consecuencias incluyen la renuncia de Irán al Mundial de Fútbol en EE.UU. por falta de garantías, pese a promesas de Trump e Infantino.