El panel discute las dos realidades económicas de Argentina: por un lado, el éxito del presidente Javier Milei en seducir inversiones durante foros en Estados Unidos, donde recibe aplausos y elogia proyectos como reformas laborales y baja de imputabilidad; por el otro, la crisis en la industria, con una caída del 30 por ciento en la producción automotriz en enero y la salida inminente de Nissan por decisiones globales.
José Luis Manzano, sentado en primera fila, elogia la gestión y muestra interés en comprar estaciones de servicio, acciones de Aysa y Transener, además de invertir en Vaca Muerta vía RIGI. La UIA emitió un comunicado duro contra el gobierno, reflejando divisiones internas, mientras Paolo Rocca se alinea con el oficialismo y los industriales tradicionales se distancian.
Destacan el agro con buena cosecha pese a costos de gasoil, minería y petróleo en auge, pero industria, comercio y construcción generan menos empleo. Hablan de la "mancha venenosa" del desempleo informal que se expande en círculos urbanos, contrastando con el optimismo inversor de largo plazo que podría beneficiar gobiernos futuros.
Los analistas coinciden en que los resultados de minería y energía no se verán en este mandato, mientras el trabajador formal enfrenta inflación y salarios estancados.