Los tareferos misioneros perciben apenas 500.000 pesos mensuales por cosechar 10.000 kilos de yerba, un salario miserable que impulsa la migración masiva de 40.000 trabajadores a Brasil en busca de mejores condiciones, mientras el precio de la yerba en góndola permanece bajo y las exportaciones cayeron por debajo del dólar 80 el kilo.
En Córdoba, los operarios de la fábrica FATE resisten pacíficamente frente al predio a la espera de una inspección, repudiando los sueldos de casi 12 millones de pesos mensuales que cobrarán los senadores desde mayo, contrastados con sus 1,2 millones y los 500.000 de los yerbateros. El panel discute cómo los senadores, con mayoría oficialista, modificaron el esquema de aumentos salariales vía módulos negociados por el sindicato para evadir responsabilidad directa.
Testimonios revelan la desesperación: docentes misioneros toman licencias para trabajar en Brasil, una ex policía de 36 años con 70 currículums enviados recibe rechazos por su edad y maternidad, y un docente universitario gana solo 300.000 pesos mensuales. En panaderías porteñas, el kilo de pan cuesta 4.000 pesos pero la gente pide por monto fijo como 2.000 pesos, obligando a eliminar productos no rentables.
Yerbateros y docentes cortan la Ruta 12 en Misiones reclamando salarios dignos, mientras el gobierno promueve la desregulación que abarata la yerba para el consumidor pero destruye empleo local, generando bronca por insultos a la industria nacional y llamados a "reinventarse".