Mapas muestran ataques de EE.UU. e Israel a bases extraterritoriales iraníes en regiones montañosas, reduciendo su capacidad ofensiva, según análisis con el experto Willy.
Aunque Trump anuncia el fin, persisten ataques con misiles y bombas de racimo. El Estrecho de Ormuz emerge como punto caliente, con arsenal no desplegado aún, incluyendo minas y misiles autónomos sin necesidad de internet.
Israel domina comunicaciones vía IA en aviones y buques, pero Irán retiene poder asimétrico pese a pérdidas en marina y fuerza aérea. EE.UU. confirma ausencia de marina y fuerza aérea iraní.
El segmento enfatiza incertidumbre sobre lo operativo en Ormuz y destrucción parcial del GAN iraní.