Israel responde con bombardeos masivos en el barrio Dahiya de Beirut, bastión de Hezbollah, tras recibir más de 100 misiles y cohetes lanzados desde Líbano por Hezbollah en operación conjunta con Irán. Las imágenes en vivo muestran explosiones y humo en la noche, con órdenes de evacuación y reportes iniciales de heridos, mientras corresponsales chequean consecuencias vía agencias y redes oficiales.
El panel analiza el rol de Estados Unidos, centrado en Irán pero no interviniendo directamente en Líbano contra Hezbollah, pese a declaraciones de Donald Trump queriendo destruir al grupo terrorista. Francia emerge clave por lazos históricos con Líbano. Se destaca el financiamiento iraní a Hezbollah vía bancos atacados por Israel, unos mil millones de dólares anuales, clave para desarticular la red de proxies regionales.
El conflicto impacta mercados: crudo supera 95 dólares por temor a guerra prolongada marcada por Trump. Israel gasta 3.000 millones de dólares semanales, con interceptores caros (25.000 a 3 millones cada uno) y economía paralizada como en pandemia, escuelas cerradas y actividad frenada hace 12 días.
Rumores sobre sucesión en Irán envuelven a Mojtaba Khamenei, hijo del ayatolá, mega millonario herido en ataques según medios estatales, ausente en actos oficiales donde su imagen apareció en cartón, avivando especulaciones.
Desde Beirut, la corresponsal argentina Lucía describe hastío popular por ataques recurrentes, desplazados del sur y Dahiya sin comida ni refugio, precios disparados, bombardeos focalizados pero impredecibles, con alarmas y riesgos en cualquier zona pese a avisos.