Israel intensificó bombardeos en Beirut contra un miembro de Hezbollah y camiones lanzamisiles iraníes, en respuesta a la entrada del grupo terrorista en la guerra horas después del inicio del conflicto.
Corea del Norte, con su hija sucesora al lado de Kim Jong-un, probó misiles de largo alcance, sumándose como actor desestabilizador con armamento nuclear. Irán profundiza su estrategia de caos atacando tres barcos en el Estrecho de Hormuz y colocando minas, denunciado por Estados Unidos.
Desde Tel Aviv, el periodista Gabriel Astrosky reportó menos movimiento en zonas comerciales, repercusiones de las declaraciones de Donald Trump amenazando con respuesta dura si se confirma el minado del Estrecho. Israel coordina con EE.UU. exigiendo rendición incondicional de Irán para frenar su programa nuclear y misiles.
El gobierno israelí busca garantías permanentes contra la amenaza iraní, más allá de negociaciones rápidas como propone Trump, priorizando la seguridad de su pueblo.