Israel lanzó un ataque aéreo contra el centro comercial de Beirut, en la capital libanesa, destruyendo edificios y autos en plena vía pública, con un saldo de cuatro muertos, según informes oficiales, posiblemente comandantes de Hezbollah objetivo del bombardeo como represalia por ataques iraníes a Tel Aviv y Jerusalén.
La argentina Zoe, conectada en vivo desde Tel Aviv, relató noches intensas de alarmas antiaéreas casi continuas durante la madrugada, dificultad para dormir y un cambio radical en la rutina: escuelas cerradas con clases por Zoom, mayor precaución ciudadana pese a negocios abiertos, y calles vacías al mediodía en contraste con la actividad nocturna previa.
La Cancillería argentina confirmó que 62 ciudadanos fueron evacuados vía línea aérea de Emiratos Árabes a Buenos Aires y San Pablo, sumando 420 repatriados desde la reanudación parcial de vuelos, ofreciendo contactos abiertos para más argentinos en zona.
Una placa de último momento mostró una multitudinaria marcha en Irán a favor del régimen gritando "Venceremos a Israel, tenemos suficiente armamento", en respuesta a llamados de EE.UU. e Israel a la rebelión interna; el gobierno iraní amenaza con tratar opositores como enemigos en guerra y actuar en consecuencia, incluso matarlos.
Versiones encontradas sobre el nuevo líder supremo iraní, hijo del Ayatolá Jamenei, herido en ataques pero consciente y oculto según medios internacionales como New York Times; Zoe evadió política, alertó sobre desinformación y recomendó fuentes expertas y oficiales israelíes.