Israel lanzó un ataque aéreo contra el centro de Beirut, capital del Líbano, destruyendo varios edificios y dejando un saldo oficial de cuatro muertos, en medio de ataques cruzados con Hezbollah que no cesan.
El panel televisivo lamentó las bajas civiles en zonas urbanas como el hermoso centro comercial de Beirut, no bases militares, con familias destruidas y población inocente afectada. Recordaron un previo bombardeo a un colegio que mató a 187 chicas como daño colateral, cuestionando el control internacional sobre el conflicto.
En Tel Aviv, las calles están semivacías y supermercados como Carrefour permanecen desiertos pese a comercios abiertos, con compras online saturadas y sirenas impredecibles que obligan a bunkers, evocando la pandemia por el encierro y clases virtuales.
Irán amenaza con atentados globales contra bancos de Estados Unidos e Israel, mientras el G7 se reúne por impactos económicos como disrupciones en el estrecho de Ormuz, caída del petróleo y subas en bolsas; en Argentina, la nafta premium superó los 2.000 pesos el litro con un alza del 6-7% pese a promesas en contrario.
La corresponsal Zoe reportó desde Tel Aviv una noche muy difícil con ataques constantes, información limitada día a día, énfasis en defensa civil para proteger ciudadanos y reportes de caídas de misiles, heridos y pánico generalizado.