Régimen iraní activa control represivo total ante revueltas populares exacerbadas por la incursión militar israelí, usando Guardia Revolucionaria, milicias Basij, Policía Nacional y Fuerzas Armadas para neutralizar protestas.
Pueden reunir hasta 850.000 agentes; pilares incluyen represión física, corte total de internet, control digital y vigilancia social vía Basij. Desde 2009, protestas por elecciones, muerte de Mahsa Amini y crisis económica suman más de 40.000 asesinatos según organismos de derechos humanos.
Hezbollah recibe mil millones de dólares anuales de Irán; no se descarta incursión terrestre israelí en Líbano.