Irán escaló el conflicto al atacar barcos comerciales estadounidenses en el Estrecho de Hormuz, mientras exporta petróleo récord creando un corredor VIP para sus buques, lo que provocó la caída de los precios globales del crudo según reveló el Wall Street Journal.
Pese a la tensión, los precios del WTI bajaron a cerca de 84 dólares el barril y el Brent a 91 dólares, con la mayoría de las exportaciones iraníes dirigidas a China. El gobierno iraní amenazó con llevar el petróleo a 200 dólares por barril para sembrar terror, aunque en Argentina los precios de nafta solo subieron un 6% mensual gracias a la producción local creciente y el aval del presidente de YPF.
Panelistas destacaron que Israel utiliza tecnología láser clasificada para interceptar misiles y descartaron una invasión terrestre a Irán por su alto costo humano. Rumores indican un posible ataque puntual a instalaciones de uranio iraníes. La situación beneficia a productores como Argentina, Venezuela y Brasil al no estar directamente afectados.
En testimonio en vivo, la argentina Shirley, radicada en Netanya -comparada con la Mar del Plata israelí-, relató el terror cotidiano: bajaron dos veces de un micro por alarmas en autopista, miedo constante a misiles, antisemitismo y cuatro alarmas en mediodía en Tel Aviv. "No se puede vivir así", afirmó, pese a las buenas oportunidades laborales para judíos.