El gobierno de Hungría anunció medidas para enfrentar la crisis de combustibles por el alza global de precios del petróleo. Limitarán las exportaciones de petróleo crudo, diésel y nafta de 95 octanos, y liberarán reservas estatales por 45 días.
Además, fijarán límites a los precios del combustible para proteger a los consumidores, especialmente para vehículos matriculados en el país. Los analistas señalan que esta fraccionación indica escasez real, no solo especulación por demanda.
Las autoridades buscan conservar el stock interno y reducir el impacto económico, aunque admiten que afectará la economía nacional.