Walter Nicora, enfermero argentino radicado hace 11 años en Líbano con una organización misionera de paz, describió la vida cotidiana bajo constantes bombardeos en Beirut, donde un misil impactó recientemente un edificio en el centro de la capital dejando al menos cuatro muertos. Su equipo opera en un área relativamente segura, pero la incertidumbre por ataques impredecibles genera pánico constante entre los habitantes.
La situación económica se agrava por el conflicto con Irán, aumentando la pobreza y los desplazados con traumas infantiles. Nicora mencionó prejuicios en la región, la división en Medio Oriente que impide contactos con Israel por seguridad, y contrastes con países como Siria y Jordania, cada uno con sus problemas.
Recién llegado hace dos semanas tras renovar su permiso libanés desde Irlanda del Norte, coincidió con el inicio del conflicto y planea quedarse al menos un año, renovable. Como enfermero comunitario, ayuda a la población ante el alto costo de la salud, donde la gente consulta informalmente como en Argentina sobre remedios y diagnósticos básicos.
La vida sigue pese a las explosiones nocturnas: la gente come, trabaja y asiste al colegio. Nicora enfatizó apoyar esa normalidad para que el conflicto termine pronto. El conductor le agradeció el testimonio y prometió seguir en contacto para actualizaciones.