Un conocido de los dueños de una quinta en Esteban Echeverría negó que el lugar se usara para fiestas ilegales o pool parties y defendió el alquiler diurno a un grupo de 20-30 personas que terminó en allanamiento policial con 20 disparos, un muerto y detención de delincuentes buscados. Explicó que se alquiló online con seña y DNI por primera vez a ese grupo para comer de 14 a 19 horas sin música fuerte ni desorden, y que la policía irrumpió por un seguimiento urgente a dos sospechosos presentes, no por el lugar en sí.
Martín, el conocido, insistió en que no había sospechas previas, que la quinta no se alquiló en verano por un disturbio anterior y que solo se usaba para eventos familiares o cumpleaños sin cortar calles ni vender drogas, como denuncian vecinos. Afirmó que es imposible revisar a los inquilinos por armas o antecedentes, y que los videos de cámaras secuestrados por la justicia probarán que no era una pool party nocturna.
Los periodistas confrontaron la versión con testimonios de 10 vecinos y comerciantes que hablan de fiestas constantes, cortes de calle, ventas de droga y presencia de la banda hace meses, contradiciendo que solo fue un alquiler puntual. Revelaron que Nicolás Cianelli y Jonathan Alejandro Rodríguez, dos detenidos, subieron fotos geolocalizadas de la pileta 48-72 horas antes, uno posando con una pistola 9 mm, lo que alertó a la policía tras un año de investigación.
El fiscal autorizó el allanamiento de urgencia al confirmar la ubicación vía redes sociales y envió a la familia por llaves una vez terminado, exonerando al lugar. Periodistas destacaron partes policiales que marcan la quinta como punto de atención, aunque no se halló droga allí sino en otros 15 allanamientos simultáneos, y cuestionaron si las cámaras externas constatarán las llegadas previas.
La familia evita hablar por miedo a represalias y desinformación en redes, mientras el debate en vivo opuso la buena fe de los dueños contra evidencias policiales y vecinales sobre uso irregular del predio.