Un conocido de los dueños de la quinta en Esteban Echeverría, llamado Martín, abrió la propiedad con una llave poco después del allanamiento policial que dejó un muerto, 20 disparos y detenciones de delincuentes buscados. El periodista Johnny lo filmó mientras Martín hablaba por teléfono al lado de periodistas y luego permitía la entrada de un auto, generando sospechas de posible limpieza de evidencia en la escena del crimen ocurrida 48 horas antes.
Martín había defendido previamente a los dueños, negando fiestas ilegales o pool parties y explicando que alquilaron el lugar online por primera vez a un grupo de 20-30 personas para un evento diurno sin desorden ni música fuerte. Sin embargo, no coincide con testimonios de vecinos sobre ventas de drogas y cortes de calle desde hace cuatro meses.
En el estudio, los panelistas debaten: algunos cuestionan por qué se entregó la llave si era escena de crimen, mientras otros aclaran que no se halló droga en la quinta, solo en otros allanamientos, y que no hay faja de clausura. Periodistas en el lugar confirman cámaras cercanas en una fábrica que podrían verificar ingresos.
La policía irrumpió por un seguimiento urgente, y vecinos denunciaban narcotráfico, aunque en esta quinta no se encontró estupefacientes.