La policía allanó una fiesta de delincuentes en una casa quinta de Esteban Echeverría, Lomas de Zamora, buscando a dos ladrones con pedido de captura. Los efectivos de Investigaciones y Fuerzas Especiales irrumpieron armados ante una reunión ruidosa.
Los delincuentes se resistieron abriendo fuego desde el primer piso, desatando un intenso tiroteo con detonaciones continuas y lamentos de mujeres pidiendo que paren. Un policía grabó la acción gritando órdenes como "¡Quieto quieto!".
El operativo terminó con el Diego Ezequiel López de 23 años, uno de los buscados, muerto tras disparar y tirarse desde el primer piso. Otros fueron obligados a tirarse al suelo.