Casi el 80% de los asalariados cambió su alimentación en el trabajo por motivos económicos, según la UCA. El informe revela que el 44% gasta entre 5.000 y 10.000 pesos diarios, 36% menos de 5.000 y 20% más de 10.000. El 23% no come durante la jornada para ahorrar.
Los conductores comentaron que muchos recortaron gastos como sándwiches o yogures para llegar menos 'famélicos' a casa. La crisis obliga a ajustes en almuerzos y meriendas laborales.
Se invitó a oyentes a reflexionar si modificaron hábitos alimenticios en el trabajo.