El viceministro de Asuntos Exteriores de Irán, Majid Tak Ravanshi, rechazó las acusaciones de Estados Unidos de que Irán no negoció de buena fe sobre su programa nuclear y misiles balísticos, y culpó directamente a Washington por sabotear las conversaciones al lanzar una agresión con ayuda de Israel menos de 48 horas después de un avance en Ginebra, según confirmó el canciller de Omán.
Ravanshi insistió en que Irán actuó con sinceridad y que la administración de Donald Trump traicionó la diplomacia, cambiando de postura sin explicación. Negó que Irán busque guerra total y afirmó que solo se defiende con todas sus capacidades ante ataques que han causado la muerte de más de 170 niñas escolares inocentes en bombardeos estadounidenses e israelíes.
Ante reclamos de que Irán pierde fuerza militar, el viceministro desestimó las afirmaciones de funcionarios de EE.UU. e Israel sobre una disminución de misiles y drones, y subrayó que sus misiles siguen impactando ciudades enemigas. También justificó posibles acciones en Irak contra grupos kurdos iraníes si amenazan la soberanía y negó responsabilidad en un ataque a Azerbaiyán, prometiendo compartir resultados de la investigación con Ilham Aliyev.
Ravanshi advirtió que bases y activos estadounidenses en la región son objetivos legítimos por la agresión iniciada, y rechazó especulaciones sobre un cambio de régimen, destacando la unidad del pueblo iraní frente a la invasión, similar a lo ocurrido en junio del año pasado.