Benjamín Netanyahu contradice a Donald Trump, quien declaró que la guerra en Oriente Medio está prácticamente terminada, y afirma que aún falta mucho por destruir objetivos en Irán y Líbano con Hezbollah, ya que Israel enfrenta dos frentes abiertos.
Netanyahu sostiene que a Irán le conviene una guerra corta, pero a Israel y Estados Unidos les beneficia prolongarla para desgastar el régimen teocrático iraní y eliminarlo de raíz. En la guerra comunicacional, Irán lanzó un video animado estilo Lego mostrando bombardeos israelíes en Dubái y ciudadanos llorando, mientras Israel y EE.UU. difunden imágenes de destrucción de lanzamisiles ocultos y la sede central financiera de Hezbollah.
EE.UU. mostró un dron destruyendo un lanzamisil iraní camuflado bajo un puente, afirmando que encontrarán y eliminarán todos. Un periodista iraní transmitió en vivo explosiones de la defensa antiaérea durante una manifestación pro líder supremo. En Líbano, 500 personas murieron y 700.000 huyeron de sus hogares en la última semana por los ataques.
En un día bélico intenso, continúan los ataques mutuos con videos propagandísticos de ambos lados.