Estados Unidos anunció el día más intenso de ataques contra Irán en el día 11 del conflicto en Medio Oriente, sin perspectivas de alto el fuego.
Análisis de imágenes reveló que un misil Tomahawk, exclusivo de fuerzas estadounidenses, destruyó una escuela en el sur de Irán, matando a 110 nenas y totalizando 168 muertos. El presidente Donald Trump había culpado a Irán por imprecisión, pero ni Irán ni Israel poseen ese misil.
Sirenas sonaron en Jerusalén y Tel Aviv por misiles iraníes en respuesta. En Teherán, un depósito de combustible ardió tras bombardeos, complicando rescates en un edificio residencial destruido donde murieron 40 personas por ataques de Estados Unidos e Israel.