El presidente Donald Trump defendió los ataques estadounidenses contra Irán en un discurso ante republicanos en Doral, Florida, y afirmó que la acción militar impidió que Teherán obtuviera un arma nuclear en dos semanas para atacar a Israel y otros países de la región.
Trump se jactó del historial económico de su administración, con inflación cayendo, ingresos subiendo y récords en el mercado de valores, además de mejoras en seguridad fronteriza y tasas de criminalidad. Criticó a los demócratas del Congreso por socavar la seguridad nacional al oponerse a resoluciones contra Irán como patrocinador del terrorismo.
Anunció que este martes será el día más intenso de ataques, con el jefe del Pentágono, Pete Hetzek, confirmando una intensificación de bombardeos. Interpretaron las respuestas iraníes como desesperación, lo que acercó a países árabes a Estados Unidos, permitiendo uso de bases y aislado a Irán.
La guerra elevó el precio del crudo por encima de los 100 dólares el barril debido al cierre del Estrecho de Hormuz. Trump prometió una guerra corta, calmando precios temporalmente, mientras mayores economías consideran liberar reservas de petróleo, aunque analistas dudan que compense el impacto prolongado.