El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró en conferencia de prensa que la guerra contra Irán está prácticamente terminada, pero advirtió que si el país persa bloquea el flujo de petróleo en el Estrecho de Hormuz, su nación responderá golpeando 20 veces más fuerte.
Trump enfatizó el daño económico que Irán busca causar y amenazó con muerte, fuego y furia si ocurre el bloqueo, mientras la Guardia Revolucionaria iraní reivindicó un ataque a un petrolero en la zona el fin de semana y rechazó las afirmaciones de Trump sobre la debilidad de sus fuerzas armadas.
Irán respondió que ellos decidirán el fin de la guerra, que sus misiles son ahora más potentes con ojivas de más de una tonelada y que están dispuestos a expandir el conflicto. El Estrecho de Hormuz, por donde transita el 20% del petróleo mundial, permanece tenso con buques de guerra estadounidenses estacionados a distancia para evitar misiles iraníes.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, contradijo a Trump al afirmar que la ofensiva contra Irán no ha terminado y busca debilitar al régimen de los ayatolás hasta que el pueblo persa lo derroque. Panelistas analizan las consecuencias económicas globales, como el impacto en petróleo, fertilizantes y mercaderías, con el Estrecho parcialmente cerrado.
Estados Unidos envió su portaaviones Ford a la región, mientras Irán ofrece paso libre a países que expulsen embajadores de EEUU e Israel.