Donald Trump exigió a Irán retirar inmediatamente las minas navales colocadas en el Estrecho de Hormuz, clave para el 20% del petróleo mundial, bajo amenaza de consecuencias militares nunca vistas. Publicó en Truth Social que cualquier buque iraní minador será eliminado permanentemente con tecnología antiminar usada contra narcotraficantes, advirtiendo respuestas rápidas y violentas.
La Guardia Revolucionaria Iraní replicó que ellos decidirán el fin de la guerra y que las ecuaciones regionales están en manos de sus fuerzas armadas, negando que Estados Unidos dicte el cierre del conflicto. Esto agrava la escalada tras ataques preventivos estadounidenses e israelíes, con contradicciones de Trump quien un día dice la guerra terminada y al otro promete strikes más intensos.
El secretario de Defensa Pete Hegseth anunció el martes como el día más intenso de strikes en Irán, con más fighters, bombers y ataques refinados, diferenciándolo de guerras pasadas como las de Bush u Obama. Netanyahu contradijo a Trump afirmando lo opuesto, mientras Irán responde con minería naval detectada.
En entrevista, Atilio Borón criticó el alineamiento de Javier Milei con Trump e Israel como contrario al interés nacional argentino, recordando costos de alineamientos pasados como el de Menem en Golfo Pérsico. Denunció megalomanía de Trump, oposición interna en EEUU por bajas ocultas y motivaciones petroleras, cuestionando si la guerra beneficia a Israel más que a intereses yankis.
El panel resaltó hipocresía de ataques preventivos que mataron niñas en escuela iraní, según investigación del New York Times y denuncia iraní, mientras Trump evade responsabilidad. Mencionaron presión de Israel vía archivos Epstein sobre Trump y llamada Trump-Putin, en medio de negociaciones previas frustradas.