La Guardia Revolucionaria de Irán amenazó con bloquear el Estrecho de Ormuz y no permitir la exportación de petróleo a enemigos ni aliados, en respuesta a las declaraciones de Donald Trump sobre el fin del conflicto, negando la destrucción total de sus defensas y jactándose de misiles más potentes. El Pentágono estima que Irán agotó más del 83% de sus recursos, usando drones y misiles de corto y medio alcance, pero sin disparar hipersónicos ni activar minisubmarinos o minas en el estrecho.
Expertos destacan que Israel y Estados Unidos destruyeron la flota marítima visible y la fuerza aérea iraní, mientras quedan búnkers subterráneos y células dormidas fuera de Irán que podrían activarse, aunque el Ramadán limita acciones por ahora. Amenazan activos estadounidenses globales y se enfocan en diezmando el liderazgo iraní mediante operaciones como Iron Hammer y South Epic Fury.
En Tel Aviv sonaron sirenas hace menos de cuatro horas, obligando a refugios, aunque misiles impactaron afueras; en el norte de Israel, como Haifa, también activaron alarmas varias veces hoy. En la frontera con Líbano, Israel ataca bases de Hezbollah, que no cumple el retiro al norte del río Litani acordado en el alto del fuego de enero 2025.
Israel exige al gobierno libanés desarmar a Hezbollah para evitar continuar los ataques en puntos militares específicos cerca de la frontera.