La Guardia Revolucionaria de Irán emitió un comunicado desafiando a Donald Trump y amenazando con expandir la guerra, afirmando que ellos determinarán su fin y no permitirán la exportación de un solo litro de petróleo por el Estrecho de Ormuz a enemigos ni aliados hasta nuevo aviso. El texto responde a las declaraciones de Trump sobre el fin próximo del conflicto, negando la destrucción total de sus defensas aéreas y navales, y jactándose de misiles más potentes con ojivas de más de una tonelada.
En medio de ataques incesantes de Estados Unidos e Israel sobre Teherán, Qod y zonas rurales iraníes, así como Beirut en Líbano vinculada a Hezbollah, la noche pasada fue la más virulenta en 11 días de guerra. Explosiones resonaron durante una manifestación proiraní en Teherán, donde la multitud gritó arengas invocando a Alá. El Pentágono advirtió de un día de máxima intensidad con bombardeos intensos.
Desde Tel Aviv, la periodista Gabriela Strocki destacó que las declaraciones provienen de la Guardia y no del nuevo líder supremo Mustafa Jamenei, hijo de Ali Jamenei, quien no ha emitido comunicados ni aparecido públicamente pese a ser vitoreado. Expertos como Willy Iglesias explicaron que EE.UU. e Israel destruyeron la flota marítima visible y fuerza aérea iraní, pero persisten bases subterráneas con misiles, drones, minisubmarinos y minas en Ormuz, además de células dormidas fuera de Irán.
Irán apuesta a una guerra de desgaste, protegiendo el petróleo que representa el 20% mundial por Ormuz, impactando precios globales e inflación. Trump prometió ataques 20 veces más fuertes si no reabre la navegación fluvial.