La dermatóloga Débora describió la psoriasis como placas rojas elevadas con escamas, principalmente en codos, rodillas, cuero cabelludo, zona lumbar baja, palmas, plantas y uñas.
Entre el 60% y 90% de los pacientes sienten picazón, aunque no todos. Se diferencia de eczemas, dermatitis atópica o reacciones alérgicas por detergentes mediante diagnóstico clínico, a veces con biopsia.
Testimonios de pacientes como María Ángeles de Palma, Celia y otros revelaron brotes desencadenados por estrés, divorcios, pérdidas laborales o muertes, afectando piel y articulaciones con inflamación, picor, sangrado y dolor.
La enfermedad impacta la calidad de vida con estigma social, depresión en 50% de casos y ansiedad en 30%, siendo no contagiosa según la OMS. Afecta igual a hombres y mujeres, con comorbilidades asociadas.
Se enfatizó consultar especialistas, trabajar interdisciplinariamente y campañas de asociaciones como AEPSO con Silvia Fernández Barrios para ayudar a pacientes a vivir más felices.