Axel Hernán Rojas, condenado a 11 años, 2 meses y 15 días por lesiones agravadas a un agente penitenciario al fracturarle todos los dedos de la mano con un palo, perdió el control en una audiencia judicial en San Juan.
El preso intentó agredir al fiscal José Plaza y al juez Alberto Caballero tras el rechazo del pedido de su abogado para trasladarlo al pabellón de salud por problemas de adicciones; la policía lo contuvo contra la pared, pero en la bronca golpeó y destruyó un televisor de la sala, sumando una nueva causa por daño agravado a mobiliario público.
Los periodistas destacaron los riesgos en tribunales, donde la seguridad estudia a detenidos para proteger jueces, fiscales, abogados y testigos, pero este caso mostró la impotencia violenta del imputado al ver negado su beneficio.