Un nuevo estudio publicado en Cardiovascular Research confirma que consumir alimentos ricos en fibra como verduras, granos integrales, legumbres y frutas protege tanto la salud intestinal como cardiovascular.
Las personas con dietas bajas en fibra mostraron mayor acumulación de placa en arterias, estrechándolas, y placas inestables que elevan riesgo de infarto o ACV, según tomografías computarizadas. La fibra es clave, pero debe combinarse con dieta general saludable, control de colesterol, presión arterial y estilo de vida.
Los panelistas destacaron estudios como Interheart, Adventistary y el de enfermeras, que asocian más fibra (granos enteros, legumbres) a menor mortalidad cardiovascular, ACV, cáncer y mayor longevidad. Actúa como prebiótico para microbiota, integrándose en patrones como plant-forward con ejercicio, descanso y menos estrés.