El doctor explicó que durante el embarazo de Luli, la placenta actúa como una aduana que conecta la sangre de la madre con la del bebé sin mezclarlas, filtrando oxígeno, nutrientes y eliminando desechos. Este órgano transitorio produce hormonas como gonadotrofina coriónica, estrógenos y progesterona, generando una tormenta hormonal que modifica el cerebro de la embarazada.
Las hormonas alteran la estructura cerebral de Luli, desplazando neuronas y afectando la memoria de corto plazo, lo que explica sus olvidos de conversaciones recientes como planes de cena o deudas, aunque retiene recuerdos lejanos. El cerebro embarazado se prepara para la maternidad y vuelve a la normalidad unos seis meses postparto.
Luli compartió sus síntomas: náuseas, vómitos, baja presión y cansancio extremo en los primeros tres meses, ahora replaced por hambre constante cada dos horas. Mostraron una ecografía del cuarto mes donde Mila, de 10 centímetros y 162 gramos, mueve la manito saludando y se escucha su corazón latiendo desde la cuarta semana.
La bebé escucha el corazón de Luli, la voz del programa y ruidos como el ecógrafo Doppler, lo que facilita la sincronía emocional postnacimiento. El doctor enfatizó que Luli sostiene a Mila con útero, cuerpo, corazón y cerebro modificado.