El precio del petróleo disparó hasta más de 215 dólares el barril en la jornada pasada debido a la paralización de gran parte del tráfico de crudo por el Estrecho de Hormuz tras varios ataques contra buques. Sin embargo, el valor cayó después de declaraciones de Estados Unidos sobre una pronta finalización de la guerra contra Irán.
El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu no dio señales de desescalada y reafirmó que la ofensiva militar contra Irán continúa. El portavoz del ejército iraní Mohamed Arkhaminia afirmó en televisión pública que es más fácil atacar Israel porque una parte significativa de sus capacidades de radar fue destruida por operaciones de drones y misiles iraníes.
Irán reivindicó ataques como el de una refinería en Haifa y depósitos de combustibles. En Irak, misiles impactaron el cuartel estadounidense en Harid, Erbil, y aviones no identificados bombardearon en Kirkuk la Cuadragésima Brigada de las Milicias de las Fuerzas de Movilización Popular, matando a cinco miembros. En 11 días de guerra, varios emplazamientos fueron alcanzados.
Los mercados financieros revirtieron optimismo con caídas en Dow Jones (-0,44%), Nasdaq y S&P 500, agravados por explosión de buque cerca de Abu Dhabi, ataque de drones en refinería de Ruwais (capacidad 922.000 barriles/día) y advertencia de Aramco sobre consecuencias catastróficas. Autoridades de Emiratos Árabes Unidos confirmaron incendio sin víctimas.
En el contexto previo, Donald Trump amenazó con golpear 20 veces más fuerte si Irán bloquea Hormuz, Netanyahu prometió quebrar huesos del régimen iraní y la Guardia Revolucionaria Islámica respondió. Arabia Saudita ofreció paso libre a países que expulsen embajadores de Israel y EEUU.