El precio del barril de petróleo escaló a 125 dólares por la crisis en Medio Oriente, con Irán atacando refinerías en Qatar y Arabia Saudita pese a promesas contrarias. Israel intensifica bombardeos en Beirut contra Hezbollah, que se unió a la guerra, mientras un misil iraní mató a una persona en Tel Aviv. Irán mantiene cerrado el Estrecho de Hormuz, clave para el 20% del petróleo mundial, frenando producción regional y disparando precios a niveles de hace tres años.
Europa responde con ambigüedad: Francia despliega fragata Languedoc, defensa antiaérea y portaaviones en Chipre junto a Grecia, defendiendo OTAN pese a negar entrada en guerra. Turquía denuncia ataques iraníes como miembro OTAN, arriesgando escalada global. G7 avisa liberación de reservas para contener pico de 119 dólares ayer.
En Argentina, nafta en YPF ya subió más del 3% la última semana por micropricing. Impacto en combustibles, logística y delivery eleva costos e inflación desde marzo, complicando pronósticos oficiales de baja inflacionaria post primer trimestre. Similar a invasión rusa en Ucrania, afecta transporte aéreo y productos derivados.
El conflicto beneficia a Irán y perjudica a Donald Trump, quien pide acortarlo por razones internas, mientras ayatolás lo prolongan atacando objetivos petroleros.