El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu afirmó este martes que la ofensiva militar contra Irán aún no ha terminado y que buscan quebrar los huesos del régimen de los ayatolás para que el pueblo iraní derroque a sus líderes.
Donald Trump amenazó con golpear 20 veces más fuerte si Irán bloquea el Estrecho de Ormuz, donde transita el 20% del petróleo mundial, y usó frases como "muerte, fuego y furia". La Guardia Revolucionaria Islámica respondió que su capacidad militar se fortaleció, con misiles más potentes, y está dispuesta a expandir la guerra, advirtiendo que "la seguridad será para todos o la inseguridad para todos".
Netanyahu contradice a Trump, quien dijo que la guerra está prácticamente terminada, causando caída en precios del petróleo y repunte bursátil. Desde el 28 de febrero, bombardeos de Israel y EEUU mataron a 1.900 soldados iraníes. Se mencionan apoyos de China y Rusia a Irán, y condiciones para paso por Ormuz: solo para países que expulsen embajadores de EEUU e Israel.
La tensión escaló tras ataque iraní a un petrolero, y el secretario iraní Ali Lariyani dudó de la seguridad en el estrecho por la guerra encendida por EEUU e Israel.