Benjamin Netanyahu, premier israelí, afirmó que la ofensiva contra el régimen iraní no terminó y que machacarán sus huesos, en contrapunto con Donald Trump, quien declaró la guerra prácticamente terminada.
La Guardia Revolucionaria iraní respondió que ellos decidirán el fin de la guerra y amenazó con bloquear exportaciones de petróleo, mientras Washington advirtió golpes más duros si cierran el Estrecho de Hormuz. Jerarcas iraníes celebraron subas en el petróleo y prometieron sorpresas.
Ayer asumió el nuevo líder supremo de Irán, hijo del asesinado Alisa Munei, repudiado por Trump.